El bebé recién nacido trae consigo la alteración del ritmo de vida que hasta entonces habían llevado los padres, también en cuanto al hábito del sueño se refiere. Por ello, es importante tener en cuenta una serie de recomendaciones para favorecer el descanso y el sueño del bebé y que este duerma bien como:
El ambiente de la habitación en la que se encuentra la cuna del bebé, que debe estar tranquilo y aislado del ruido en la medida de lo posible, y con una temperatura adecuada, arropando al niño normalmente con una sábana, la colcha o manta y el pijama, según la estación.
Dormir boca arriba
La posición óptima para el sueño del bebé es boca arriba, con objeto de evitar la asfixia o muerte súbita, evitando la almohada durante los primeros meses.
También en cuanto a la educación infantil, hay que acostumbrar al niño al momento de dormir con una serie de hábitos constantes que pueden comenzar, por ejemplo, con un baño, la cena, etc.
Por otro lado, se puede dejar una luz encendida junto a la cuna del bebé para que este se duerma más tranquilo o incluso dejarle un objeto como un peluche para que le aporte seguridad y confianza, pero que se deberá recoger en cuanto el niño se duerma.

