La forma en la que le damos el baño al bebe tiene una gran importancia, aunque en ocasiones parezca algo sin trascendencia. Lo primero que debemos analizar antes de nada es cuál es el momento más conveniente para bañar al niño. Por ejemplo, en el caso de los bebés, y al revés de lo que suele ocurrir en los adultos, es muy recomendable que el baño se produzca justo antes de ir a dormir, ya que le servirá para relajarse y le ayudará a conciliar mejor el sueño, pasando una noche más tranquila.
En ocasiones, puede suceder que el bebé llore, aunque solo sea por el cambio de estado o por el hecho de encontrarse en una bañera. Por eso, es muy bueno hacerse con algunos juguetes de bebes para que esté entretenido durante todo el baño.
También hay que tener cuidado con los champús y el jabón, ya que si el pequeño tiene la piel muy sensible, los jabones pueden dañarle. Por eso, lo más aconsejable es no usar ningún producto y bañarlo sólo con agua.
Por último, hay que prestar mucha atención al pelo, ya que es muy importante secarle bien la cabeza, pues, de lo contrario, se puede coger un gran catarro y hay que tener en cuenta que los bebés no tienen tantas defensas y son mucho más delicados. Y después de secarlo bien, es muy recomendable vestirle cuanto antes con la ropa de bebe para evitar que pueda coger un resfriado.

