Es la vieja historia: una vez que llegan los niños, la casa, que antes parecía grande y espaciosa, se vuelve de repente minúscula. Apenas cabe nada y hay que ingeniárselas para aprovechar cada rincón de la casa. Una solución para ahorrar espacio son las camas nido: en el espacio que ocupa una cama individual podrás tener dos o, si no necesitas la segunda, puedes aprovechar el espacio de debajo para almacenar todo tipo de objetos, desde juguetes a ropa.
Una de las mejores ideas para decorar dormitorios infantiles, o incluso para las habitaciones de invitados, es colocar una cama nido. Además de ahorrar espacio es una solución decorativa. Así, en el dormitorio en el que antes había dos camas, con una cama nido podrás dejar espacio para un escritorio, una estantería o un armario. O incluso puedes ganar un lugar para los juegos de los niños.
Algunas de las camas nido en el mercado son eficaces soluciones decorativas. Ya quedaron atrás aquéllas compuestas por somieres de hierro y sin ningún adorno. Ahora puedes encontrar camas como la HEMNES de IKEA, que es un cuatro en uno: sofá, cama, cama doble y almacenaje, todo en un solo producto. Y con un diseño muy atractivo que puedes combinar con otros muebles de la misma línea.
Como con las literas, los niños se lo pasarán en grande al transformar cada noche su cama individual en una doble. Y si prefieres destinar el hueco para cajas de almacenaje, la cama nido es una buena idea para guardar los juguetes o la ropa de invierno en verano y viceversa. Y no olvides que los invitados nunca vienen solos, así que en el espacio de una cama tendrás dos. Por si acaso.



